domingo, 28 de marzo de 2010

LÁPICES.

A lo largo de una vida profesional se dan anécdotas graciosas, otras menos agradables de recordar y otras que hacen reflexionar. En muchas ocasiones me he visto obligado a buscar la colaboración de otros dibujantes para poder sacar adelante la producción necesitada por la editorial. Una de esas veces hubo un comentario que hoy recordaré aquí, de esos que te hacen pensar si merece la pena el esfuerzo de trabajar duro para intentar día adía intentar hacer mejor las cosas . Me encontré con un colega para pedirle si podía echarme una mano por una temporada dibujando algunas historias. Como muestra le di algunos cómics editados donde habían publicadas las historias que había hecho en los últimos meses. También acordamos que le enviaría más documentación por e-mail, básicamente copias del trabajo a lápiz pues, aparentemente, es más fácil fijarse en el modelo cuando el dibujo no va acompañado del color, el texto y puede verse a un tamaño mayor… Así lo hice, le envié las copias a lápiz. La sorpresa fue cuando le llame horas después por teléfono para preguntarle si lo había recibido todo y me dijo: “ Las historietas dibujadas en los cómics que me has dado esta mañana no son tuyas,¿no?” Hasta ese punto puede llegar la diferencia entré el trabajo realizado por el dibujante y el trabajo editado después de pasar por un entintador y un colorista. La tinta endurece mucho el lápiz, le quita plasticidad y frescura y, si tenemos en cuenta que en estos trabajos el entintado no es cosa del propio dibujante, el dibujo puede verse seriamente afectado de forma negativa. En cuanto al color cuando no lo hace gente con criterio termina por rematar el dibujo y, si la edición de la revista es mala, ya no queda nada de lo que fue el trazo inicial.
Hoy os dejo aquí una historia completa a lápiz, tal cual se envía a WARNER BROS para que ser aprobada. Esta historia en concreto está de invitado un personaje creado por mi, un personaje que utilicé bastante durante una época: SALAMI. La creación de personajes para las historias de TOM & JERRY es un tema del que podemos charlar más adelante:-)








sábado, 13 de marzo de 2010

EL GAG (2)

Todo el mundo sabe de que va una historia de TOM & JERRY. No hace falta explicar el por qué suceden las cosas, te encuentras con ellas , las aceptas y te diviertes. Por lo menos esa es la intención.
En una publicación mensual de estas características ( TOM & JERRY) nadie espera una virguería en cuestión de dibujo, hacer se puede hacer, ahí tenemos al maestro GIORGO CAVAZZANO, por nombrar a uno, pero no es necesario. Hay unos requisitos mínimos que cumplir , eso sí, y sobre esa exigencia se trabaja. Por supuesto el guión ha de ser simple y directo. Teniendo en cuenta que estos trabajos pocas veces son empezados y terminados por el autor es aconsejable no complicar mucho el dibujo pues, cuanto más se elabore el dibujo, más oportunidades tienen el resto de colaboradores en meter la pata y perjudicar el trabajo. Lo digo básicamente por el color que suele ser un trabajo hecho desde la editorial , trabajo hecho por personas que no dominan demasiado bien el medio.
La máxima preocupación en una revista de estas características a de ser la de divertir al público.
Hoy el post esta dedicado de nuevo al GAG. Una historia de esas simples , cuya una ambición sólo es hacer reír un poquito.
El único comentario que haré respecto a la cuestión técnica es sobre algo que puede verse claramente en esta historia: intentar siempre terminar el gag en la última viñeta de cada página, para que cada página sea una secuencia. Se abre la secuencia en la primera viñeta y se cierra en la última. Es muy aconsejable intentar cuadrar de esa manera la acción, facilita mucho la comprensión y la lectura.

Edición original SEMIC PRESS/ revista TOM & JERRY nº5/1996.





sábado, 6 de marzo de 2010

FORMATOS.

Después de estar mes tras mes dibujando siempre dentro de un mismo formato apetece cambiar la estructura y sentirse, por unos días, menos encorsetado y tener la sensación que se controla el trabajo, que se puede hacer y deshacer sin que nade se entrometa entre la idea y su realización ( dentro de un orden, claro).
Esta historia es un claro ejemplo. Decidí olvidarme de la narrativa habitual y aportar algo distinto, no sólo de forma, también en el fondo. Desaparecen los gags, no hay una narrativa visual al uso donde cada viñeta es una consecuencia de la anterior y se precise un ritmo para llegar a la culminación de una acción. Aquí la narración nos lleva por la historia, el dibujo queda relegado a una selección de imágenes, las más importante dentro de cada secuencia. La estructura de las viñetas es ligeramente distinta al formato clásico para buscar una composición general distinta y poder hacer dibujos más grandes dentro de la página. Todo este argumento que puede parecer un poco exagerado en realidad no lo es, estamos hablando de un producto muy codificado y donde cualquier alteración en las formas no es demasiado bien vista por editoriales y propietarios de la marca. Por lo tanto esta historia en concreto es singular, tan distinta a otra historia de TOM & JERRY como pueda serlo un comic book americano a un álbum francés clásico.

Edición original SEMIC PRESS/ revista TOM & JERRY nº 12 / 1996.